sábado, 4 de marzo de 2023

EVANGELIO DEL DIA DOMINGO 5 DE MARZO DE 2023

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https://youtu.be/hjXp90TzKsU


DOMINGO 2 DE CUARESMA


Texto del Evangelio (Mt 17,1-9): En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».

«Se transfiguró delante de ellos»


Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós

(Barcelona, España)

Hoy, camino hacia la Semana Santa, la liturgia de la Palabra nos muestra la Transfiguración de Jesucristo. Aunque en nuestro calendario hay un día litúrgico festivo reservado para este acontecimiento (el 6 de agosto), ahora se nos invita a contemplar la misma escena en su íntima relación con los sucesos de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

En efecto, se acercaba la Pasión para Jesús y seis días antes de subir al Tabor lo anunció con toda claridad: les había dicho que «Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día» (Mt 16,21).

Pero los discípulos no estaban preparados para ver sufrir a su Señor. Él, que siempre se había mostrado compasivo con los desvalidos, que había devuelto la blancura a la piel dañada por la lepra, que había iluminado los ojos de tantos ciegos, y que había hecho mover miembros lisiados, ahora no podía ser que su cuerpo se desfigurara a causa de los golpes y de las flagelaciones. Y, con todo, Él afirma sin rebajas: «Debía sufrir mucho». ¡Incomprensible! ¡Imposible!

A pesar de todas las incomprensiones, sin embargo, Jesús sabe para qué ha venido a este mundo. Sabe que ha de asumir toda la flaqueza y el dolor que abruma a la humanidad, para poderla divinizar y, así, rescatarla del círculo vicioso del pecado y de la muerte, de tal manera que ésta —la muerte— vencida, ya no tenga esclavizados a los hombres, creados a imagen y semejanza de Dios.

Por esto, la Transfiguración es un espléndido icono de nuestra redención, donde la carne del Señor es mostrada en el estallido de la resurrección. Así, si con el anuncio de la Pasión provocó angustia en los Apóstoles, con el fulgor de su divinidad los confirma en la esperanza y les anticipa el gozo pascual, aunque, ni Pedro, ni Santiago, ni Juan sepan exactamente qué significa esto de… resucitar de entre los muertos (cf. Mt 17,9), ¡Ya lo sabrán!


MEMORIAS Y REFLEXIONES DEL PADRE NATALIO:

Valor del saber

Buenos días, amigo/a.

Los años juveniles son para adquirir conocimientos, desarrollar talentos y capacidades. Por lo tanto, valora el tiempo de formación, tiempo de espera fructuosa en que pones la base de tu futuro. Persevera en el esfuerzo escolar, estudia con responsabilidad, y capacítate en una especialidad. Así podrás afrontar victoriosamente las exigencias de la vida laboral.

Un ingeniero fue llamado a arreglar una computadora grande y compleja de 12 millones de dólares. Sentado frente a la pantalla, oprimió unas teclas, asintió con la cabeza y apagó el aparato. Con un destornillador dio vuelta y media a un pequeño tornillo. Encendió de nuevo la computadora y comprobó que funcionaba a la perfección. El presidente de la compañía encantado quiso pagarle en el acto. ¿Cuánto le debo? - preguntó. - Son mil dólares. ¿Mil dólares por apretar un simple tornillo? Pagaré si presenta una factura detallada. El ingeniero asintió con la cabeza y se fue. Al día siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó y procedió a pagarla enseguida. La factura decía: Servicios prestados: Apretar un tornillo, $1 dólar. Saber qué tornillo apretar, $999 dólares.

Al nacer se nos regaló un capital de tiempo, capacidad de trabajo, un temperamento y carácter especial, una vocación señalada por nuestras aptitudes e inclinaciones, y una cantidad de cualidades y posibilidades a desarrollar… ¿Cómo usas estos dones? ¿Pasas por la vida haciendo el bien, ayudando, ofreciendo tus capacidades? P. Natalio.


Santoral del Día: SAN ADRIAN



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