lunes, 23 de noviembre de 2020

Evangelio del Día Martes 24 de noviembre de 2020

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https://youtu.be/4nS7wub3tRo


Martes XXXIV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 21,5-11): En aquel tiempo, como dijeran algunos acerca del Templo que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo: «Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida».


Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir?». Él dijo: «Estad alerta, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘el tiempo está cerca’. No les sigáis. Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato». Entonces les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo».

«No quedará piedra sobre piedra»


+ Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret

(Vic, Barcelona, España)

Hoy escuchamos asombrados la severa advertencia del Señor: «Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida» (Lc 21,6). Estas palabras de Jesús se sitúan en las antípodas de una así denominada “cultura del progreso indefinido de la humanidad” o, si se prefiere, de unos cuantos cabecillas tecnocientíficos y políticomilitares de la especie humana, en imparable evolución.


¿Desde dónde? ¿Hasta dónde? Esto nadie lo sabe ni lo puede saber, a excepción, en último término, de una supuesta materia eterna que niega a Dios usurpándole los atributos. ¡Cómo intentan hacernos comulgar con ruedas de molino los que rechazan comulgar con la finitud y precariedad que son propias de la condición humana!


Nosotros, discípulos del Hijo de Dios hecho hombre, de Jesús, escuchamos sus palabras y, haciéndolas muy nuestras, las meditamos. He aquí que nos dice: «Estad alerta, no os dejéis engañar» (Lc 21,8). Nos lo dice Aquel que ha venido a dar testimonio de la verdad, afirmando que aquellos que son de la verdad escuchan su voz.


Y he aquí también que nos asevera: «El fin no es inmediato» (Lc 21,9). Lo cual quiere decir, por un lado, que disponemos de un tiempo de salvación y que nos conviene aprovecharlo; y, por otro, que, en cualquier caso, vendrá el fin. Sí, Jesús, vendrá «a juzgar a los vivos y a los muertos», tal como profesamos en el Credo.


Lectores de Contemplar el Evangelio de hoy, queridos hermanos y amigos: unos versículos más adelante del fragmento que ahora comento, Jesús nos estimula y consuela con estas otras palabras que, en su nombre, os repito: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestra vida» (Lc 21,19).


Nosotros, dándole cordial resonancia, nos exhortamos los unos a los otros: «¡Perseveremos, que con la mano ya tocamos la cima!».


REFLEXIONES DEL PADRE NATALIO:

“Mira la Estrella”

Buenos días, amigo/a.

Te ofrezco una inspirada y vibrante exhortación de san Bernardo a confiar en la Virgen María. Que su lectura te ayude a prepararte espiritualmente a la fiesta del 8 de diciembre, la Inmaculada Concepción.

Si se levanta en tu corazón el torbellino de la pasión y tropiezas en el escollo de la tentación, mira la estrella, llama a María. Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambición o de la envidia, mira la estrella, llama a María. Si la ira, la avaricia o la imprudencia arrastran violentamente la nave de tu alma, mira a María. Si, perturbado con la memoria de tus pecados, temeroso ante la idea del juicio de Dios, comienzas a hundirte en el fondo de la tristeza y la desesperación, piensa en María. En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tus labios ni de tu corazón; y, para conseguir su ayuda intercesora, no te apartes tú de los ejemplos de su virtud. No te desorientarás si la sigues, no te perderás si piensas en ella. De la mano de ella no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; llegarás felizmente a puerto si ella te ampara.

Una sugerencia: cualquier fin de semana puedes programar una visita con tu familia o con algún amigo a la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes en Alta Gracia. Cuando se apareció a Bernardita le dijo: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Puedes también pasar unas horas de descanso y esparcimiento junto al arroyo cercano. Santa María te proteja. P. Natalio.


Santoral del Día:  SAN ANDRES DUNG-LAC Y MARTIRES



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